"En La Casa de Cristal
podrás disfrutar de una cocina tradicional actualizada en dos
ambientes distintos. Por un lado, El Bar, un pequeño espacio con
mesas altas pensadas para hacer una comida más rápida e
informal; por otro, La Terraza, el corazón de La Casa de Cristal,
acondicionada para que estés cómodo durante todo el año.
Platos de toda la vida cocinados con los mejores ingredientes en un entorno
exclusivo. En nuestras mesas altas en el interior podrás hacer
un picoteo o una comida informal. En nuestro gran salón ajardinado
disfrutarás
de nuestra cocina relajadamente."
(Información extraída de su página
web)
Fundado en:
diciembre de 2019
Propietarios:
Dirección
Chef:
Álvaro Verdasco
Jefe de sala:
Sumiller:
Interiorismo:
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 30,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Está situado en la zona
norte de Madrid, cerca del Paseo de la Castellana. Ya hemos
estado cenando en varios de los abundantes restaurantes que hay por
aquí,
sin alejarnos mucho podemos recordar Asgaya (cena 274),
De María (cena 126),
El Cacique (cena 351),
El Puchero (cena 190),
Baby Beef Rubaiyat (cena 201)
o Sacha (cena 158).
Las cañas: Las tomamos en el bar y en
la mesa del restaurante. Fueron siete cañas a 1,80 € cada una, dos
copas a 3,00 € la unidad y tres tercios, dos tostadas a 3,20 € y
una rubia a 3,00 €.
Nombre: La casa de cristal, hace referencia a que es
una construcción independiente, acristalada y semejante a un invernadero.
Carta
en la web: Si, sin fotos.
Carta de
vinos en la web: Si, forma parte de la carta general.
Local: Es un pequeño bar que hace esquina
y que sólo contiene unas pocas mesas altas para picotear.
El comedor es la terraza cubierta y acristalada situada fuera. Lo
que en un
principio
eran unas sombrillas en la acera de los jardines anexos, con los
años
se ha convertido en un local cerrado y finalmente en el comedor del
restaurante. Incrustado en un jardín, la estructura está diseñada
a base de paredes de cristal divididas por junquillos de madera en
forma de cuadrados pequeños en su parte superior y rectángulos
más
grandes en la inferior. La forma no es rectangular ya que se va adaptando
a los arboles que existían y que deja fuera. El suelo, de
tarima, está dividido en zonas cuadradas en cada una de las
cuales, las lamas, se sitúan paralelas en la misma dirección
y son perpendiculares a las de las zonas adyacentes. Estas áreas
están
orientadas diagonalmente a las paredes. El techo tiene una parte
de cristal
y otras con una
especie de toldo abatible que permite dejarlo al aire o cubrirlo
y cerrarlo. Hay algunos muebles en los laterales para guardar el
servicio.
Del
techo cuelgan cestos con plantas que junto con otras más que
hay en el interior proporcionan un ambiente cálido y tropical.
La iluminación
es escasa, de noche, y la proporcionan unas lamparas en forma de
bola blanca instaladas en el techo. A demás, los
calefactores eléctricos necesarios que se sitúan en
la parte superior emiten una luz rojiza que palidece aun más
el local. Las mesas las hay redondas y cuadradas y tanto con la superficie
de madera
como de una especie mármol, pero todas con el pié metálico
pintado de negro. Para sentarse hay un sofá corrido, de color
verdoso, junto a la pared, en la mayor parte del local y luego una
variedad
de tipos de sillas o sillones asociados a cada mesa. La distancia
entre mesas parece adecuada al igual que la que hay entre comensales.
Nos pusieron al fondo a la izquierda según se entra a la terraza.
Una parte de los comensales se sentaron en el sillón y el
resto en sillas. No ponen mantel, pero si salvamanteles ovalados
individuales con dibujos de plantas. Las servilletas, de color
verde, entre
papel y tela llevan impreso "100% COTTON COMPOSTABLE".
No hay recipiente para poner el pan. Las vajillas
modernas son de color marrón oscuro unas y verde claro otras,
aunque también ponen fuentes blancas. La cubertería
normal. Ponen copas para el vino y vasos para el agua. El
comedor
está
completo.
Comensales: Once, cuatro son las parejas de
algunos miembros del Club, Palmira, Marga, Elena y Rosa. El resto el Club
del Tragón
en pleno.
Pan: Lo sirven cortado en una especie de cesto de
tela. Está caliente y crujiente, bueno. Lo cobran junto con el aperitivo
a 1,80 €.
Aperitivo:
Ponen unos platitos de aceitunas.
Entrantes:
Tempura
de langostinos con salsa kimuchi: Los sirven en platos hondos.
Los langostinos vienen bañados en la salsa coreana a base
de col fermentada, y por la apariencia, parecen que no vienen en
tempura, incluso pensamos que habían traído langostinos
al
ajillo en su lugar. Pero no, era lo pedido. La salsa le da un toque
picante. Estaban buenos. Se
pidieron dos raciones a 17,00 € cada una.
Alcachofas confitadas: Al
parecer la ración viene con cuatro alcachofas por lo que se
pidieron tres raciones para que por lo menos tamáramos una cada comensal.
La
sirven los camareros individualmente en cada plato. Estaban algo
amargas y algunas hojas duras. Se pidieron tres raciones a 16,00 € cada
una. La alcachofa sale a 4 €.
Buñuelos de morcilla
con lágrimas de miel: Los sirven en unas fuentes
oscuras. En el fondo de la fuente está la miel, en cantidad
superior a unas lágrimas. Por encima, en línea sobre
el jarabe, los buñuelitos.
Estaban pastosos y sin nada que destacar. Se pidió ración
y media. La ración la cobraron a 12,00 €, aunque en
la carta web pone 11,50 €. La media ración la cobraron
a 7,00 €. Cada
buñuelo sale a 1,58 €.
Chipirones encebollados: Los
traen en una fuente blanca. Son cuatro unidades por ración que van
sobre una capa de cebolla. Por encima cebollino. Muy normalitos. Quizás
el plato más flojo. Se
pidieron tres raciones a 15,00 € cada una. Cada chipirón
sale a 3,75 €.
Principales:
Delicias de pichín
de rape rebozadas con mayonesa de aguacate y lima: Los sirven
en plato llano de la vajilla de color verdoso. En el centro, dividiendo
el plato, una fila con cinco piezas de rape rebozadas.
A un lado ensalada y al otro una gran cucharada extendida de la mayonesa.
Porciones adecuadas. No estaban mal. Se
tomaron tres platos, cada uno a 19,00 €.
Merluza del cantábrico
al horno: Vienen en plato llano. En el centro rebanadas
de patatas asadas y un poco de pimiento rojo y verde. Sobre ellas
la porción de merluza con sal por encima. Estaba muy buena
pero algo seca. Se tomaron tres, cada una a 19,50 €.
Corvina
al horno con patatas panadera: La sirven en plato llano.
No hice foto. Estaba muy buena aunque las patatas no eran "panadera"
sino cocidas. Se tomaron tres, cada plato sale a 19,50 €.
Hamburguesa La Casa De
Cristal, con beicon crujiente, queso cheddar, cebolla pochada
y mayonesa Chipotle: La sirven en una fuente blanca. A un
lado la hamburguesa y el resto se completa ampliamente con patatas
fritas. La mayonesa
Chipotle, que es una mayonesa a la que se le añade pimiento
o "chile"
chipotle que le proporciona un toque picante, está en un recipiente
aparte. Estaba muy buena y sin queso. Se
tomó una a 14,50 €.
Solomillo de vaca vieja: Lo
sirven en un plato llano amplio. El solomillo, pequeño, con
sal gorda por encima, ocupa una minima porción del plato y en
el lado opuesto se acompaña con unas
patatas
fritas. La presentación no está conseguida. Por otra
parte estaba duro,
"como una piedra". Se
tomó uno a 23,00 €.
Postres:
Milhoja la casa de cristal, con crema
pastelera y nata: Se presenta en un plato de postre. Sobre
un poco de crema, para que no se mueva en el plato, se coloca una
torre que
alterna hojaldres y cremas. La parte superior culmina con nata y
va espolvoreado con azúcar glas. Muy bueno. Se pidieron seis,
cada uno a 6,50 €.
Buñuelos de manzana con mermelada
de albaricoque: Lo traen en un plato de postre. Son tres
piezas sobre las cuales va
una bola
de
helado
de
vainilla.
El
plato
lleva previamente un poco de azúcar glas. Buenísimos,
gustaron mucho. Se pidió un plato
a 6,50 €.
Cookie caliente con chocolate derretido: Este
postre no se pidió, lo pusieron como invitación pero
ni aparece en la factura, quizás fue una equivocación.
Lo sirven en una pequeña sartén, quizás la misma
con la que lo hacen. En el fondo, cubriendo la totalidad del recipiente,
está la galleta
y por encima una bola de helado de vainilla con chorretones de chocolate.
Su precio es de 8,50 € la unidad.
Cafés
e infusiones:
Se pidieron seis, entre cafés e infusiones, todos al mismo precio,
2,00
€. No los cobraron, fue una invitación
de la casa. No ponen nada para acompañarlos.
Vinos:
José Pariente Verdejo
2021: Vino
blanco con denominación de origen Rueda. Embotellado en las bodegas de
José Pariente
(www.josepariente.com).
Elaborado con uvas 100% verdejo. Bueno. Pedimos dos botellas a 22,00 € la
botella. El precio aproximado de venta al público en una tienda
es de 10,00 € la botella. El restaurante multiplica por 2,2 veces
el precio de venta al público en un comercio.
Juan Gil Etiqueta Plata
crianza 2020: Vino tinto con la denominación de origen
Jumilla. De las bodegas Juan Gil (www.bodegasjuangil.com).
Elaborado con uva Monastrell (100%). El vino tiene una crianza en barricas
de madera francesa y ha permanecido en depósitos de acero inoxidable
hasta su embotellado. Muy bueno. Nos bebimos tres
botellas, a 24,00 € cada
una. El precio aproximado de venta al público en las tiendas
es de 11,00 € la botella. El restaurante multiplica por 2,2 veces
el precio de venta al público en un comercio.
Copas: Pedimos dos combinados Beefeater y otros dos con
Brugal, cada uno de ellos sela a 10,00 €. Posteriormente invitaron
a chupitos.
Servicio: Inicialmente empezaron a servirlo todo a
la vez y muy rápido. Sin embargo los segundos se hicieron esperar.
No ponen mantel, tan solo un pequeño salvamantel para cada uno.
Descuentos: No
hubo, pero nos invitaron al café y a chupitos.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas
ni las copas, el 77,0% corresponde a la comida y el
23,0% a la bebida.
La carta y la factura: Los precios en ambas coinciden
y contienen el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario final: Terraza agradable con muchas plantas
y un toque tropical. Iluminación escasa. Climatización
a base de calefactores puntuales que no distribuyen bien el calor. Mesa
de tamaño adecuado y
separada correctamente de otras. Comida clásica con toques modernos
con buena calidad pero sin nada que destacar. Servicio inconstante,
con apresuramiento inicial y retrasos posteriores. Sin manteles en la
mesa.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.